viernes, 30 de enero de 2009


Hablar sobre arte, cuerpo y mujer me involucra,
no solo como artista visual, sino desde mi esencia- sujeto,
mi yo constructo cultural, mis circunstancias
y experiencias vitales.


Con respecto, puntualmente, al Ser Mujer,


nunca fue para mí- y por lo que entiendo no lo es para ninguna -
una experiencia lineal.
Asumirlo, negarlo, ignorarlo, aprehenderlo a medias;
a través del padecerlo, centrarse, descentrarse, exhibirlo, enmascararse, ocultarlo, renegarse, sobreactuarlo,
ser feminista, machista, neutral, angelical, demoníaca,
sumisa, rebelde, nada;
todo en uno y multiplicado.


No hay reflector tan potente que alcance para que todas ellas

–mis Yo mujer-
sean percibidas y rescatadas a la vez de las penumbras.
Es mas: algunas aún -y quizás para siempre-
se mantienen en la oscuridad ;
por temor, por estrategia o simplemente
por no saberse vivas.