viernes, 13 de enero de 2012

Obedece. . . a tu corazón (a tu cuerpo y a tu mente)



Nos encontramos -convivimos-  a veces con represiones que no solo nos quitan la consabida libertad, sino que nos ofrecen una existencia tan gris como la sombra indefinida de nuestro cuerpo a la luz de un potente reflector. Reflector que desvela, castra psicológicamente, nos muestra indefensos, listos para "confesar" ¿qué?  y nos ayuda a ser . . . infelices.

Dónde está el límite?
El límite mío no es el tuyo; aunque la ética nos habla al oído del mismo modo a ambos. Es cuestión de escuchar y saber que el libre albedrío de mi ser no debería ser equivalente a la opresión o el daño de otras existencias.

Ahora, en el terreno de la ficción,
                                                deberían figurar límites?:

Cómo podremos ser sinceros, auténticos -hasta donde podamos "estirar la sábana", claro- en nuestras manifestaciones artísticas, dado el caso?


¿Es obsceno o auténtico un Robert Mapplethorpe?


Robert Mapplethorpe (click aquí)




¿Nos sirve saber si era homosexual -que lo era-para comprender su obra? Sí y no.
Sí: para comprender algo mas de Robert- ser humano.
No: no es preciso para entender su imaginario. Como tampoco es necesario saber que era estadounidense.

En cuanto al espectador
 partamos de un caso hipotético:
- el observador- que-interpreta es homofóbico.
 Si sabe "aquel dato" de antemano inevitablemente teñirá sus conclusiones, sensaciones, acercamiento a la obra.
Mejor que no lo sepa entonces? Y. . .me inclino por su ignorancia sobre la sexualidad del artista:  la obra refleja a, pero no es el hacedor. Será mas libre para disfrutar o padecer a Mapplethorpe.
No es grandioso? Lo siniestro, lo hermoso y lo ambiguo.


Y:
El arte es amoral. Debe serlo para constituírse. Para hablar de todo sin pudores.
Además, el arte, como se dijo ya,  no es el artista.
Aunque si lo fuera . . . no pasa nada. A lo sumo lo queman en la hoguera de las calumnias viles o, peor aún, en la del desprecio que hace anulación silente del valor de sus realizaciones.


Volvamos de la plaza pública del escarnio:

digamos, por ejemplo, que el director mexicano Arturo Ripstein puede reflejarse quizás en sus films; mas estos no son él por entero. Son él + sus circunstancias y:  la multiplicidad de artistas admirados - él admiraba a Buñuel-, películas vistas, panaderías visitadas y/o imaginadas (ya verán  a continuación por qué esta referencia) y demás incontables contingencias y objetos que lo han atravesado. 
Y dichas creaciones fílmicas son, extrañamente, por cierto, algo totalmente distinto al tal Arturo.



En otro tenor -y por otras narraciones visuales, truculentas y sin embargo bellas (¿?)- se podría decir que Ripstein es un psicópata, un asesino serial sublimado como director de cine.
Abreva en la prensa "amarilla", o sea sensacionalista que describe crímenes perpetuados por mentalidades perversas, enfermizas en grado sumo. Gente que existe o existió o existirá. Caso reales novelados, hechos arte.
¿Es importante conocer sus -del director-  tendencias mas ocultas e inconfesables (de ser realmente válida tal asociación bastante facilista) si nunca ha matado una mosca?
Importa, me pregunto, si un cirujano es un remedo de Jack el Destripador devenido profesional respetado, útil y, en muchos casos,  hasta becado, premiado o aplaudido?

Decía que no es seguro que una cosa (procacidad o locura) devenga en otras (excelsas).  No será mas bien catarsis? O un "exorcizar fantasmas"? 
Viene a cuento lo que transcribo:

La sordidez y el dolor han marcado la carrera de Ripstein como a pocos otros cineastas. "Así me los quito de mi vida. Yo nunca invitaría a comer a ninguno de mis personajes. No me haría muy amigo de ellos. Los veo con todo tipo de emociones, pero de lejos. Yo termino filmando por miedo o por venganza. Así me salen las películas". El País, 14/01/2012


Oooooootra mas. . .
Realiza la artista visual italiana Rosy Rox una apología de la violencia, del sometimiento femenino? De la glorificación del falo? (que no es lo mismo que pene, aclaro por las dudas)
Habla de feminismo o de placer femenino? O de ambas cosas?






 Se los dejo para su reflexión personal. Me agoté con Ripstein. Aunque lo escrito sobre él y antes de él es mas o menos aplicable.

Y aplicable a mí, por supuesto. Soy sospechosa por haber elegido el tema, las obras. . . y las palabras.

En este momento, para finalizar distendiendo un poco la cuerda, un fragmento de una peli de Steven Shainberg , La secretaria. (si por casualidad hacen click en este título, además de la sinopsis observen la notable diferencia de apreciación entre el crítico de cine y los que postean opiniones!)

Aquí va (con música de Evanescence incluída):




Si ven -o vieron- el film  y les llegara a gustar, yo que ustedes me preocuparía. Puede que sean tan amorales como el arte mismo. . .



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